Canon de Pachelbel

Clásico entre los clásicos. El Canon de Pachelbel es seleccionado por muchas novias como música para su entrada. Este hecho y el que sea tan famoso no le resta un ápice de belleza.

En nuestra versión para dos instrumentos, violín y violonchelo comenzamos simultáneamente, adaptando sutilmente el tempo a las dimensiones de la iglesia o finca, y al paso con el que entre la novia. La versión original es interpretada por tres violines que tocan sobre la melodía de fondo del bajo continuo, normalmente interpretado por un violonchelo, un contrabajo o un órgano. Al inicio, el bajo solo toca dos compases, que, de acuerdo a la técnica del bajo continuo, se interpreta con el acorde.  Le sigue el primer violín, que ejecuta la primera variación. Llegando al final, comienza la segunda variación, mientras que el segundo violín arranca con la primera variación. Tras esta segunda variación, el primer violín comienza la tercera variación, el segundo la segunda, el tercero la primera, y se sigue esa pauta.

Hay versiones para todos los gustos: lentas, rápidas, con instrumentos originales y “toque” barroco, cuidando tiempos, ligaduras y ornamentaciones, otras ejecutadas por grandes orquestas y con un estilo más romántico.

Su armonía es tan genial, que es utilizado de forma más o menos intencionada en multitud de canciones pop y rock:

  • Aerosmith – Cryin´
  • U2 – With or without you
  • Natalie Imbruglia – Torn
  • Bob Marley – Woman no cry
  • Beatles – Let it be
  • Avril lavigne
  • Twisted Sister
  • Vitamin C
  • Blues travellers
  • Laerne and shirley …

Esta obra es muy adecuada para ceremonias religiosas, civiles e incluso, como música de introducción en cócteles y aperitivos.